Las Barrancas del Cobre: el Gran Cañón que México olvidó contarte
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Las Barrancas del Cobre: el Gran Cañón que México olvidó contarte

Equipo Korima8 min de lectura
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El cañón que te quita el aliento

Cuando la gente habla de cañones, piensa en Arizona. Pero a cuatro horas de Chihuahua capital existe un sistema de barrancas tan profundo y extenso que el Grand Canyon cabe cuatro veces dentro de él. Las Barrancas del Cobre —o Copper Canyon como las conocen en el extranjero— son seis cañones entrelazados que conforman el corazón salvaje de la Sierra Tarahumara.

La barranca más profunda, el Cañón del Urique, alcanza los 1,870 metros de profundidad. Para ponerlo en perspectiva: el Grand Canyon mide 1,857 metros. Y sin embargo, la mayoría de los viajeros mexicanos todavía no ha oído hablar de él.

"La Sierra Tarahumara no se visita. Se experimenta. Y una vez que la conoces, algo en ti ya no es el mismo."

Creel: la puerta de entrada

Creel es el punto de partida obligado para explorar las Barrancas. Este pueblo serrano de 10,000 habitantes funciona como hub de hospedajes, guías y excursiones. El centro es pequeño y se recorre a pie: artesanías Rarámuri, restaurantes de madera y barro, y el olor constante a pino y fogata.

Desde Creel puedes contratar tours de un día o quedarte varios días y explorar a tu ritmo. Las distancias en la sierra son engañosas: lo que en mapa parece cerca puede tardar dos horas por caminos de terracería.

Qué ver y hacer

  • Divisadero: el mirador más famoso de las Barrancas, con vista a tres cañones simultáneos
  • Cascada de Basaseachi: la segunda cascada más alta de México, a 2.5 horas de Creel
  • Valle de los Hongos y de los Monjes: formaciones rocosas surrealistas a 30 minutos del centro
  • Lago Arareko: espejo de agua rodeado de pinos, perfecto para kayak o simplemente sentarse a leer
  • Batopilas: el pueblo colonial en el fondo del cañón, accesible por un camino de cuatro horas que vale absolutamente cada minuto

El pueblo Rarámuri

Las Barrancas son territorio ancestral del pueblo Rarámuri (también llamados Tarahumara), conocidos mundialmente por su capacidad para correr distancias ultramaratónicas en sandalias de huarache. Verlos en las ferias de artesanías o en los caminos de la sierra —corriendo cuesta abajo cargando una cesta— es uno de esos momentos que quedan grabados para siempre.

Si compras artesanías directamente a artesanas Rarámuri, estás apoyando directamente a sus familias. Evita los intermediarios en ciudades grandes.

Cuándo ir

La sierra es bienvenida todo el año, pero cada temporada tiene su carácter:

  • Primavera (marzo–mayo): temperatura ideal, cascadas con buen caudal por deshielo
  • Verano (junio–septiembre): lluvia frecuente, vegetación exuberante, pero caminos lodosos
  • Otoño (octubre–noviembre): el favorito de muchos viajeros — cielos despejados, colores en los árboles
  • Invierno (diciembre–febrero): puede haber nieve en las partes altas; hermoso pero frio intenso

Cómo llegar

La forma más cinematográfica de llegar es el Ferrochihuahua (antes Chepe), el tren que recorre 650 km de Chihuahua a Los Mochis atravesando la sierra. El trayecto tarda entre 12 y 16 horas y atraviesa 86 túneles y 37 puentes — un espectáculo en sí mismo.

También puedes llegar en auto desde Chihuahua por la carretera federal 16, o en autobús desde la central camionera de la capital.


Las Barrancas del Cobre no son para quienes buscan comodidades de resort. Son para quienes quieren sentir la tierra bajo los pies, escuchar el silencio de la sierra y entender por qué el norte de México tiene su propio pulso, su propio tiempo.